Es necesario ser conscientes de que cuando no vibramos desde «nuestro mensaje», no viviendo desde nuestro propósito, abrimos el camino a las «probabilidades cuánticas en distorsión» o «interferencias».
Lo mismo sucede cuando por determinadas causas, que suelen ser frecuentes en nuestra vida, se ve alterado nuestro ánimo, bajando nuestra calidad de frecuencia.
Todo lo cual genera los llamados «desordenes frecuenciales».
APARECE LA INTERFERENCIA
Los desordenes frecuenciales generan el «campo propicio» para atraer las interferencias.
«Son ondas cuánticas de información de baja frecuencia y alta densidad», que se alimentan de los desordenes humanos, provocándolos a través de egregors, miasmas, intervenciones en el onírico, etc.
Ellas buscan controlar y someter al ser humano, mediante un sistema de control en «inteligencia artificial».
Las interferencias alteran, distraen, o se cruzan en el camino de las personas en cuestión.
PROTEGER Y DEFENDER NUESTRO MENSAJE EXISTENCIAL
La idea es proteger y defender nuestro mensaje existencial.
Cumplir nuestro Proposito y generando nuestra mejor versión del destino.
Para que nuestra experiencia con las interferencias, sean solamente un aprendizaje más para atesorar.
No una situacion que nos resulte difícil de gestionar y resolver.